sábado, 2 de abril de 2011

Entraste sin preguntar, acomodaste tu risa en mi cama sin sueños. La tarde tartamudeaba sus primeras sombras en el ventanal.. Yo te empezaba a contar que no puedo convidar más que promesas rotas, vos te burlaste al oído: 'Mentime despacio, servime otra copa'.

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